NASA perseguirá el eclipse solar del 12 de agosto con un avión para estudiar la corona solar
La agencia espacial usará un avión especial y globos sonda en Islandia y España para analizar la atmósfera y la corona solar durante el eclipse
La NASA implementará una innovadora misión científica el próximo 12 de agosto para estudiar el eclipse solar total, un fenómeno astronómico que permitirá observar la corona del Sol y analizar la respuesta de la atmósfera terrestre a la ausencia temporal de luz solar. Para esto, la agencia enviará un avión WB-57 para “perseguir” la sombra lunar y equipos desplegados en Islandia y España lanzarán globos sonda que recogerán datos atmosféricos. Esta misión busca responder preguntas sobre el calentamiento extremo de la corona solar y los efectos en la atmósfera, aprovechando un evento que no puede ser replicado con telescopios tradicionales.
- NASA perseguirá el eclipse solar del 12 de agosto con un avión para estudiar la corona solar
- La agencia espacial usará un avión especial y globos sonda en Islandia y España para analizar la atmósfera y la corona solar durante el eclipse
- La misión aérea: el avión WB-57 y su tecnología avanzada
- Investigación complementaria desde tierra: globos sonda en Islandia y España
- Antecedentes y relevancia científica de la misión
- Importancia para la ciencia y la tecnología
La misión aérea: el avión WB-57 y su tecnología avanzada
El avión científico WB-57 será uno de los protagonistas de esta investigación. Este avión de la NASA volará a cerca de 740 kilómetros por hora para seguir la trayectoria del eclipse y prolongar la observación de la sombra lunar hasta por casi tres minutos. Esto supera el tiempo disponible desde tierra en Islandia, donde la totalidad durará poco más de dos minutos.
A bordo del WB-57 viajará el sistema SAMI (Solar Airborne Multi-Angle Imager), un conjunto de cuatro cámaras que capturan imágenes en distintas longitudes de onda, desde visible hasta infrarrojo, con una frecuencia de al menos 20 imágenes por segundo.
El objetivo principal es estudiar cómo la corona solar alcanza temperaturas que superan el millón de grados, un enigma para la astrofísica. Además, se busca entender la relación entre este calentamiento y los vientos solares, responsables de las tormentas geomagnéticas que pueden afectar satélites, sistemas GPS, redes eléctricas y telecomunicaciones.
Investigación complementaria desde tierra: globos sonda en Islandia y España
Además del avión, la NASA desplegará equipos en Islandia y España para lanzar globos sonda que analizarán la atmósfera durante el eclipse.
- En Islandia, se lanzarán 80 globos para estudiar la capa límite atmosférica, que es la zona donde interactúa la superficie terrestre con la atmósfera.
- En España, seis globos equipados con cámaras de 360 grados investigarán cómo el eclipse afecta los niveles de ozono en la atmósfera.
Estos experimentos pretenden comprender cómo cambios abruptos en la radiación solar modifican procesos físicos y químicos que normalmente evolucionan gradualmente durante el día.
Antecedentes y relevancia científica de la misión
Este tipo de experimentos no es nuevo. En 1973, científicos europeos usaron un Concorde para seguir un eclipse durante más de una hora, un hito en la astronomía moderna. La diferencia ahora radica en las tecnologías mucho más avanzadas en cámaras y sensores que permitirán obtener datos con precisión inédita.
La misión actual también se basa en observaciones del eclipse total de 2024 en Norteamérica, durante el cual se detectaron alteraciones temporales en la concentración de ozono, la temperatura del aire y la dinámica atmosférica debido a la interrupción repentina de la radiación solar.
Estos hallazgos ayudan a mejorar los modelos atmosféricos y a entender la sensibilidad de la atmósfera ante cambios extremos, lo que es crucial para predecir fenómenos relacionados con el clima espacial.
Importancia para la ciencia y la tecnología
Aunque existen instrumentos como los coronógrafos, que bloquean la luz solar artificialmente para observar la corona, los científicos coinciden en que un eclipse natural ofrece una calidad de observación única, ya que elimina la luz dispersa que incluso los mejores instrumentos generan.
El estudio de la corona solar es fundamental para comprender el clima espacial, que afecta dispositivos y servicios tecnológicos esenciales en todo el mundo. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), las tormentas solares pueden causar interrupciones significativas en la navegación aérea, redes eléctricas y sistemas satelitales. Un estudio en Space Weather señala que el impacto económico de una tormenta geomagnética severa podría alcanzar cientos de miles de millones de dólares.
El eclipse del 12 de agosto será un evento breve para millones de espectadores, pero para la comunidad científica representa una oportunidad invaluable para avanzar en el conocimiento del Sol y la atmósfera terrestre. Los datos recopilados durante esta misión serán analizados durante años para mejorar la predicción y mitigación de los efectos del clima espacial.
Para más información sobre fenómenos astronómicos y misiones científicas, se puede consultar la página oficial de la NASA y el portal de la Organización Meteorológica Mundial.




