Ataques ucranianos dejan inoperativa la refinería rusa de Orsk
La planta en la región de Oremburgo no funcionará por al menos seis meses tras ataques con drones
Las autoridades rusas confirmaron que la refinería de Orsk, ubicada en la región de Oremburgo al pie de los Urales, quedó completamente inoperativa luego de ataques con drones realizados por Ucrania el martes 11 de agosto de 2026. El gobernador Yevgueni Sólntsev indicó que las reparaciones podrían extenderse hasta medio año debido a las sanciones internacionales que dificultan la obtención de repuestos importados. Esta situación agrava la crisis de suministro de combustible en Rusia, obligando al país a depender de importaciones y a usar combustibles de menor calidad.
Daños y consecuencias en la infraestructura petrolera rusa
El ataque a la refinería de Orsk se suma a una serie de ofensivas ucranianas dirigidas a la infraestructura petrolera rusa, que han intensificado la escasez de combustible desde mayo de este año. Entre otras instalaciones afectadas están las refinerías de Riazán, al sur de Moscú, y de Tiumén, en Siberia occidental, donde los tiempos de reparación también son inciertos.
El gobernador Sólntsev explicó en sus redes sociales que la planta está detenida y que muchas estaciones de servicio en la región operan con limitaciones: solo el 80% de las 287 gasolineras están activas. Además, Rusia ha tenido que importar gasolina de países como India para mitigar la crisis.
Impacto en la producción y calidad del combustible
Para paliar la escasez, el gobierno ruso autorizó la venta de combustible Euro-2, que no cumple con los estándares habituales de Euro-5. Expertos advierten que este combustible de menor calidad puede dañar los automóviles modernos debido a la generación de compuestos corrosivos que aceleran el desgaste mecánico.
Según datos del portal independiente The Insider, la capacidad de refinación de petróleo en Rusia cayó a niveles históricos en 2024, antes del inicio de los ataques, con una producción de alrededor de 267 millones de toneladas, la cifra más baja desde 2012. En 2025, los daños en la industria petrolera superaron los 100 mil millones de rublos (aproximadamente 1,189 millones de dólares).
Las restricciones en infraestructura, las sanciones internacionales y los ataques continuos han obligado a las empresas extractoras a reducir su producción, complicando aún más el panorama energético ruso.
Refinerías clave bajo presión
Las principales refinerías afectadas en los últimos meses incluyen las instalaciones de Gazprom en Omsk, Surgutneftegaz en Kirishi, Rosneft en Riazán, Lukoil en Kstovo y Tatneft en Nizhnikamsk. La refinería de Kstovo, por ejemplo, ha sido atacada hasta en cuatro ocasiones este año, reflejando la persistencia de esta estrategia militar.
La crítica situación del sector energético ruso también se encuentra en el contexto de las sanciones internacionales y la congestión portuaria, que complican la exportación de petróleo y la logística interna.
Para entender el impacto global de estas acciones en la economía y la seguridad energética, es recomendable consultar informes de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La refinería de Orsk representa un eslabón importante en la cadena energética rusa, y su paralización prolongada puede tener consecuencias significativas tanto en el mercado interno como en el panorama internacional del petróleo. La continuidad de estos ataques y las limitaciones para su reparación evidencian la complejidad del conflicto y sus efectos en la infraestructura estratégica del país.
Image Source: https://www.larepublica.ec/blog/2026/08/13/ataques-ucranianos-dejaron-inoperativa-la-refineria-rusa-de-orsk/




